Antigua y Barbudas

Excelencias:
"La tierra provee lo suficiente para saciar las necesidades de cada hombre, pero no la avaricia de cada hombre"
Pensando en lo importante que es transmitir esta idea de cuidar el planeta desde los más pequeños de casa, las escuelas y al resto del mundo los parques naturales son ejemplo vivo de la maravilla de mundo en el que nacemos, y que debemos cuidar, pero no sólo hablamos de grandes parques: cada día, en nuestra casa, debemos tratar de no contaminar, y el Día del Medio Ambiente, que se celebra cada 5 de junio, nos es más que una excusa que nos lo recuerda.
Al venir aquí hoy, no tengo segundas intenciones. Lucho por nuestro futuro. Perder mi futuro no es como perder unas elecciones o unos puntos en el mercado de valores. Estoy aquí para hablar en nombre de todas las generaciones por venir. Estoy aquí para hablar en defensa de todos los niños del mundo. Estoy aquí para hablar por los incontables animales que mueren en este planeta porque no les queda ningún lugar adonde ir.

Tengo miedo de respirar el aire porque no sé qué sustancias químicas hay en él, que los animales y las plantas se extinguen cada día, y desaparecen para siempre. En estos años de mi vida, he soñado con ver las grandes junglas y bosques repletos de pájaros y mariposas, pero ahora me pregunto si existirán siquiera para que mis hijos los vean.

Aún soy sólo una niña, y sé que todos somos parte de una familia formada por cinco mil millones de miembros, treinta millones de especies, y todos compartimos el mismo aire, agua y tierra, sé que todos estamos juntos en esto, y debemos actuar como un único mundo tras un único objetivo.
Antigua y Barbuda es una nación formada por un conglomerado de islas situada al este del mar Caribe. Forma parte de las pequeñas Antillas y limita con la isla de Guadalupe al sur, Montserrat al sudoeste, San Cristóbal y Nieves en el oeste y San Bartolomé al noroeste. La capital y la ciudad más poblada es Saint John. El terreno es principalmente bajo. El país se divide en seis distritos y tiene una buena red vial. Está situado en la zona de huracanes y también está expuesta a terremotos y sequías.
El país tiene pocos recursos naturales; su economía se basa en el turismo, la construcción, las manufacturas y los servicios financieros, es signatario de diversos protocolos internacionales sobre el medio ambiente y ha elaborado políticas, planes y programas para abordar asuntos ambientales.
Las precipitaciones anuales son muy bajas y se producen sequías con intervalos de tres a siete años. No hay ríos, y los arroyos son pocos. Dos plantas de desalinización proveen aproximadamente 70% del agua; otras fuentes son el agua superficial y pozos. Barbuda depende en gran medida de pozos subterráneos para abastecerse de agua.
En cuanto a los residuos sólidos, hay dos vertederos sanitarios en Antigua (Cooks y Burma), esta última usada para la eliminación de desechos especiales, como productos farmacéuticos vencidos, productos químicos peligrosos y baterías de plomo y ácido y uno en Barbuda (Plantation).
El cambio climático se comporta en Antigua y Barbuda, sensible al aumento del nivel del mar, de la temperatura del aire y la superficie del mar, y de la frecuencia y la intensidad de los huracanes, así como a cambios en el régimen de lluvias. Estas vulnerabilidades afectarán gravemente a los sectores del turismo y la producción de alimentos. Se había comenzado a tomar medidas de adaptación a los cambios en el medio ambiente, entre ellas la mejora de la capacidad para responder a los desastres, el establecimiento de una base institucional para el manejo del cambio climático y la ejecución de un plan integrado de aprovechamiento del agua.
Nuestro país, asume de esta manera una posición audaz para la preservación del medio ambiente y sirve de inspiración a otros países en busca de una solución al problema de la bolsa de plástico, cuyas consecuencias resultan en un terrible daño para la fauna marina, la degradación de los suelos y especies vegetales así como para las bellezas escénicas. La degradación del medio ambiente es concretamente un desvío de visitantes, y una grave afectación para nosotros mismos.
El cambio de papel al plástico fue impulsado por las preocupaciones ambientales sobre los efectos negativos de la destrucción de los árboles para hacer papel. También hubo preocupaciones simultáneas sobre el efecto adverso que la tala de árboles, especialmente en los bosques tropicales, estaba teniendo sobre el cambio climático. Los árboles liberan oxígeno, que es necesario para la vida humana, y absorben el dióxido de carbono que, debido al aumento de las emisiones de la industria, se ha convertido en un importante contribuyente al calentamiento global.
Es difícil obtener estimaciones reales sobre el valor económico directo de los arrecifes para Antigua y Barbuda, pero varios estudios estiman que las comunidades costeras, así como las economías nacionales en el Caribe probablemente sufran sustanciales pérdidas económicas si se mantiene la actual tendencia a la degradación y a la destrucción de los corales.
La isla tiene una larga tradición de huertos caseros, en los que se cultivan productos para el consumo. Pero esta tradición estaba en declive, ya que la gente comenzó a consumir menos fruta y hortalizas en favor de los alimentos procesados y las dietas abundantes en grasas, azúcar y sal. Al mismo tiempo, las zonas agrícolas se han despoblado debido a la emigración rural hacia la capital, Saint John. Casi el 60 % de la población vive actualmente en los distritos de Saint John City y Saint John Rural, y la mayoría de esta población “rural” se dedica básicamente a actividades urbanas.
Carece de una producción sostenida durante todo el año y de tecnologías de elaboración y está sometido a condiciones ambientales adversas, como una escasez crónica de agua y una extendida deforestación. Si bien la horticultura ha pasado a ser hoy en día la principal actividad agrícola, elemento fundamental para incrementar la disponibilidad de alimentos en los hogares. El plan está ampliando el alcance del programa, con especial hincapié en las mujeres y los jóvenes. El plan también reclama la creación de huertos en las 33 escuelas de Antigua y Barbuda y la inclusión de los productos de los huertos caseros y escolares en el Programa nacional de alimentación escolar, que ofrece almuerzos todos los días a 3 000 alumnos.
Aún soy sólo una niña, y sé que si todo el dinero que se gasta en guerras se utilizara para acabar con la pobreza y buscar soluciones medioambientales, la Tierra sería un lugar maravilloso.
En la escuela, nos enseñan a comportarnos en el mundo. Nos enseñan a no pelear con otros, a arreglar las cosas, a respetarnos, a enmendar nuestras acciones, a no herir a otras criaturas, a compartir y a no ser codiciosos.
Estamos a tiempo de tomar conciencia y salvar nuestro planeta, la especie humana hace un llamado para ser salvado del exterminio por el cambio climático.
"Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol".

Muchas Gracias