Cuba

Sr Presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Excelencias.
El escenario de la vida de los cubanos, sus luchas por un destino mejor, por buscar soluciones a las necesidades siempre crecientes de los hombres y mujeres que viven en esta isla, ha pasado siempre por la defensa de la naturaleza, madre dulcísima, fuente de nuestra vida, protectora y proveedora de nuestras necesidades, en fin, somos el resultado del entorno donde vivimos.
 Hace 25 años, el líder indiscutible de la revolución cubana, nos dejó como legado una alerta y cito: “Una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre.”
En 1994, durante la Primera Conferencia Mundial sobre el desarrollo sostenible de los Pequeños Estados Insulares, en Barbados expuso y cito: …
 “Los pobres y los países pequeños tratamos de saber cómo vamos a sobrevivir en las próximas décadas. Si somos islas…nos preguntamos qué ocurrirá cuando las aguas suban de nivel y si podremos enfrentar las sequías, los ciclones y demás catástrofes climáticas que nos esperan”…
Estas ideas de Fidel, hoy tienen más vigencia que nunca, estamos sufriendo, la respuesta de la naturaleza, la ciencia y el comportamiento del clima actual corroboran estas reflexiones. El nivel del mar sigue aumentando, los fenómenos meteorológicos extremos y las inundaciones son cada vez más frecuentes, así como las olas de calor y sequías. El efecto del cambio climático también está presente en otros riesgos identificados, como la crisis del agua, las migraciones, los grandes desastres naturales y la seguridad alimentaria.
Nuestro país, sufre como todos, los efectos de estos fenómenos, en determinados espacios avanza la salinización de los suelos, la fauna corre el riesgo de la extinción, la sequía nos impone esfuerzos para dar soluciones al consumo de agua, los eventos meteorológicos nos afectan con más fuerza; pero luchamos, y haremos cualquier sacrificio para revertir estas condiciones y tener una vida armónica con la naturaleza y pensamos que una de las vías es la Educación.
La cultura medio ambiental, la conciencia de la responsabilidad que tenemos hoy en el concierto de las naciones, tiene que ver, con lo que inculcamos en nuestras escuelas a nuestros niños y jóvenes, la escuela ha de proporcionar las herramientas con las que debemos luchar para producir el cambio. Debemos explicar, sin descanso, que las sociedades de consumo siguen siendo las responsables fundamentales de la fatal destrucción del medio ambiente, desde la historia explicar, que estas sociedades de consumo, nacieron de las antiguas metrópolis coloniales que definitivamente engendraron atraso y pobreza y que hoy anuncian a la humanidad dependencia y subdesarrollo.
 Es la actuación de las instituciones educativas, la discusión inteligente la que obrará el milagro contra el egoísmo, la insensibilidad del ser humano, el desarrollo de una cultura de paz para el mundo, opuesta a cualquier solución donde el ruido de las armas sea la propuesta. Es la enseñanza esperanzadora en estos tiempos complejos.
En Cuba hoy se emprende con entusiasmo esta tarea educativa, en lo teórico y lo práctico. La limpieza de las playas, la siembra de árboles, los planes para la recuperación de las costas y la supervivencia de los manglares, la sostenibilidad ecológica del turismo y en todas estas acciones cada día se implican mayor cantidad de escuelas con sus alumnos. Se emprende el saneamiento de nuestras bahías, con la eliminación de vertimientos nocivos para el ambiente; recuperamos hoy la conciencia que la naturaleza es nuestro espacio de vida.
Nuestro país, independientemente de las medidas que se adoptan para proteger la naturaleza, sostenemos el criterio que es la educación, la esperanza, para que un mundo mejor sea posible y desde Martí seguir confiando en el mejoramiento humano, que se sostiene en vivir en armonía con la naturaleza. Muchas gracias.