España

Estimado,

Señor Secretario General António Guterres
Estimadas Jefas y Jefes de Estado o de Gobierno
Distinguidos Jefes de Delegaciones e invitados:
La madre naturaleza nos ha llamado a que reflexionemos de nuevo en este escenario que son las Naciones Unidad, es un placer y un verdadero honor dirigir estas palabras en representación de España.
Los Jefes de Estado y de Gobierno de las Naciones Unidas estamos aquí para comprometernos, en nombre de nuestros pueblos, a transformar el mundo en los próximos años; a librarlo de los males que nos afectan como el cambio climático. Lo vamos a cambiar entre todos y para todos. Esta es nuestra convicción y este es nuestro compromiso.
Hoy, el reto común que representa el cambio climático ha adquirido una mayor urgencia. Amenaza los equilibrios básicos que hacen posible la vida y la continuidad de nuestra civilización y nos obliga, por ello, a actuar con decisión.
Ninguno de los países aquí representados puede esperar. Detrás del ascenso de unos pocos grados de temperatura, están en juego vidas humanas y la continuidad misma de nuestras sociedades.
En los últimos años hemos avanzado con medidas que, aun siendo insuficientes, apuntan en la buena dirección. Ahora, toca acelerar el paso.
Mi país ha sido pionero en la puesta en marcha de medidas para la reducción efectiva de emisiones. Con gran esfuerzo de todos, estamos cumpliendo los objetivos de reducción de los gases de efecto invernadero fijados para 2020. Y nuestra siguiente meta, compartida con la Unión Europea, es reducir nuestras emisiones en un 40% en 2030.
España no está ajena a lo que está ocurriendo en el resto del mundo hoy podemos decir que existen problemas medioambientales como la erosión hídrica, eólica, volcánica, sísmica, deforestación, sobreexplotación agraria, urbanización, creación de infraestructuras, gestión insostenible del agua, desertificación, alteración del ciclo hidrológico, efecto invernadero y el cambio climático.
Hoy se puede decir que las centrales térmicas favorecen la emisión de óxidos de azufre y nitrógeno, así como emisiones de CO2. Estas últimas, entre 2000 y 2016 han incrementado su emisión en más de un 35% (el tope era el 25%). En 2016 alcanzó los 433 millones de toneladas (10 toneladas por habitante y año, algo menos que la media de la UE). Nuestro país ha desarrollado, además, el proyecto Huella de Carbono, para animar a las empresas a que calculen cada año su huella de carbono y la registren oficialmente; como un incentivo para que cada año mejoren su eficiencia y sus niveles de emisión, y para aumentar el conocimiento del nivel general de emisiones de nuestras empresas.
El 18% de la superficie de España presenta problemas de erosión de magnitud. Los acarreos de los cursos fluviales, por ejemplo están llenando los vasos hidráulicos de los embalses, limitando su vida útil y debiendo ampliar su caudal o dragar el vaso con costosas inversiones; ocurre parecido en las desembocaduras de algunos ríos, como el Guadalquivir, en cuya cuenca el grosor de la capa de acarreo erosivo de suelo aumenta 0,25 mm al año para lo que nos dimos como tarea las repoblaciones forestales permitirían disminuir las tasas de acarreos.
En otro aspecto los residuos urbanos han alcanzado la cifra de casi 25 millones de toneladas entre los años 2015 – 2016 lo cual equivale que cada habitante deseche 525 kilos al año (algo menos que la media de la UE). Reciclarlos es aconsejable, pero sólo se recicla el 10% (pudiendo reciclarse más del 60%). Actualmente se elimina el 75% y el 15% se emplea para compostaje (fertilizantes agrícolas). Hoy se trabaja en una conciencia de reciclaje, a partir de los medios de difusión masivas, las redes sociales y muy fundamental en los colegios que son la base del conocimientos, llevando las diferentes estrategias ambientales hasta la comunidad para que cada ciudadano sepa reciclar y clasificar su residuos.  
Creo que desde la educación y por ende educación ambiental digo que va a ser el proceso que permitirá al individuo comprender las relaciones de interdependencia con su entorno, a partir del conocimiento reflexivo y crítico de su realidad biofísica, social, política, económica y cultural.
Este proceso debe generar en el educando y en su comunidad actitudes de valoración y respeto por el ambiente, y de esta manera, propiciar un mejoramiento de la calidad de vida, en una concepción de desarrollo humano que satisfaga las necesidades de las generaciones presentes, asegurando el bienestar de las generaciones futuras.
Hoy la humanidad se ha unido por una causa común, pero lo que pase tras esta conferencia es lo que realmente importa”.
El cambio climático es el mayor reto medioambiental al que nos enfrentamos y nos obligará a plantearnos grandes desafíos sociales y económicos"
Seamos ambiciosos, seamos inteligentes… seamos sensibles y solidarios.
No podemos permitirnos el fracaso. Hay demasiado en juego. Aseguremos que las siguientes generaciones puedan contemplar desde el espacio la visión que inspiró a otras generaciones: la de un planeta pequeño y frágil; perdido en la inmensidad del Cosmos, pero todavía capaz de albergar el milagro de la vida.
Muchas gracias.

Firma de Mariano Rajoy
Presidente del Gobierno de España