La basura se desbordará en las ciudades

Un estudio estima que la generación de basura urbana mundial será el doble en 2025 y más del triple en 2100

Basura urbana, un problema que no parará de crecer

Los residuos sólidos urbanos (RSU), la basura generada como consumidores en las ciudades, son un problema del que no suele hablarse, salvo cuando ocurren acontecimientos como la reciente huelga en Madrid. Según un artículo publicado en la revista científica 'Nature', lejos de reducirse, las basuras aumentarán en los próximos años. Sus autores, un equipo de investigadores encabezado por Daniel Hoornweg, de la Universidad de Ontario (Canadá), estiman que la ptoducción de RSU excederá hacia 2100 unos 11 millones de toneladas al día, más del triple que la tasa actual.

"La basura es el contaminante ambiental más rápido en generarse, incluidos los gases de efecto invernadero", afirman los investigadores, que recuerdan que la gestión de los RSU es uno de los mayores costes que afrontan los presupuestos municipales.

 

Los 3.000 millones de ciudadanos actuales del mundo generan 1.300 millones de toneladas anuales de basura

Los científicos destacan la relación entre desarrollo urbano y aceleración de la producción de basura. Un residente urbano puede generar hasta cuatro veces más basura que un habitante rural. En 1900, el mundo tenía 220 millones de personas en ciudades, que producían menos de 300.000 toneladas de basura diaria. En 2000, los 2.900 millones de residentes urbanos generaban más de tres millones de toneladas. Hacia 2025, esta última cifra se duplicará, una cantidad suficiente "para hacer una fila india de camiones de basura de 5.000 kilómetros de largo cada día". Esta caravana de residuos podría salir de Madrid, atravesar toda Europa, pasar por Moscú y llegar a Helsinki.

Los autores del informe, en otro estudio elaborado para el Banco Mundial sobre la gestión de los RSU en el mundo, estiman que en la actualidad los 3.000 millones de urbanitas generan 1,20 kilos de basuras por persona al día (1.300 millones de toneladas anuales). Hacia 2025, cerca de 4.300 millones de ciudadanos producirán 1,42 kilos por persona y día (2.200 millones de toneladas anuales).

La generación de basura urbana, subraya Hoornweg, tiene unos costes ambientales y económicos para los ayuntamientos "significativos" y, por tanto, su incremento en los próximos años tendrá unas consecuencias aún mayores.

Los países y ciudades con más basura del mundo

Algunos países generan muchos más residuos que otros. Los japoneses producen un tercio menos de basura que los estadounidenses. El problema es más acuciante en las ciudades emergentes, aseguran los investigadores. Vertederos como el de Laogang en Shanghai (China), Sudokwon en Seúl (Corea), Jardim Gramacho en Río de Janeiro (Brasil) y Bordo Poniente en ciudad de México compiten por ser los más grandes del mundo. Se estima que la generación de basuras en China pasará de las 520.550 toneladas diarias en 2005 a 1.400.000 toneladas diarias en 2025.

La zona este de Asia es, en la actualidad, la región del mundo con el crecimiento más rápido de producción de basura, una marca que es probable que consiga India en 2025 y el África subsahariana en 2050.

En cuanto a España, señala Hoornweg, se encuentra en la media de Europa en cuanto a generación de RSU.

Consejos para reducir la basura urbana

Sin acciones "drásticas", el problema de las basuras urbanas no se reducirá, aseguran los autores del estudio. Para ello, ofrecen varios consejos:

  • Marcar de forma local el objetivo "basura cero". Ciudades como San Francisco en California (EE.UU.), que ha logrado altas tasas de reutilización y reciclaje, o como Kawasaki (Japón), que ha mejorado sus procesos industriales para evitar 565.000 toneladas de basura potencial por año, son algunos buenos ejemplos.
  • Aumentar las tarifas de gestión de los residuos. En Norteamérica y Europa se ha visto que cuando las tarifas aumentan, la generación de basuras decrece.
  • Concienciar a la gente para que no despilfarre cuando su nivel adquisitivo aumenta, y gaste más en actividades que requieren menos recursos.
  • Aplicación del ecodiseño. El diseño industrial y los sistemas industriales se deberían concebir para conservar los materiales y no derrocharlos.
  • Reducir la basura procedente de la alimentación y la horticultura, así como de la construcción y la demolición.
  • Implicar a los ciudadanos en la gestión de los RSU, de manera que sean exigentes con sus instituciones municipales.